Bergen, 18 noviembre 2006

Los estadistas no pagan el tren

Cada uno lleva la época de exámenes como puede. Este año, la mía ha empezado muy pronto, por eso del sistema educativo noruego. Como siempre, no voy a estudiar en Navidades, pero esta vez no me meteré en la cama sabiendo que tenía que haberlo hecho. Así que, básicamente, me he puesto a la labor y he comenzado mi sentada intensiva en la biblioteca de Ciencas: a pesar de que la biblioteca ha cambiado, no lo han hecho mis métodos primitivos y contraproducentes.

Admiro a esa gente que consigue cumplir el famoso propósito de "este año voy a llevar las clases al día". Yo no soy capaz, lo siento. Es más, necesito obsesionarme y agobiarme hasta extremos alarmantes para dar lo más de mí. Por eso he empezado a hacer mi primer exámen de manera obsesiva: Ordination and Gradient Analysis.

Es lo que aquí llaman take-home exam, es decir, un examen que tengo que hacer en mi casa y por mi cuenta. Diez preguntas que tengo que responder en menos de una carilla cada una. Suena de lujo: tengo hasta el 15 de diciembre para enviar mis respuestas. Sin embargo, lo que han conseguido es que me obsesione con la estadística (malo, malo, malo). De media, necesito 3 horas y media por pregunta, de manera que hago 2 preguntas al día. Llevo 3 días, lo que suma un total de 6 preguntas contestadas. El estar delante del portátil durante 7 horas al día escribiendo en inglés sobre análisis de multivariables me está volviendo loco: creo que me estoy acostumbrando a la Times New Roman. No sé, quizás incluso me guste...

Hay algo peor, lo confieso. En la última transparencia del curso, hay una breve historia a modo de conclusión: sí, mi profe era un friki. Dice así:

There was once a group of statisticians and a group of qualitative researchers riding together on a train to joint meetings. All of the qualitative researchers had tickets, but the statisticians only had one ticket between them. Inquisititive by nature the qualitative researchers asked the statisticians how they were going to get away with such a small sample of tickets when the conductor came through. The statisticians said,

"Easy. We have methods for dealing with that".

Later when the conductor came to punch the tickets, all the statisticians slipped quietly into the bathroom. When the conductor knocked on the door, the head statistician slipped their one ticket under the door thoroughly fooling the layman conductor.

After the joint meetings were over, the statisticians and the qualitative researchers again found themselves on the same train. Always quick to catch on, the qualitative researchers had purchased one ticket between them. The statisticians (always on the cutting edge) had purchased NO tickets for the trip home.

Confused the qualitative researchers asked the statisticians "We understand how your methods worked when you had one ticket, but how can you possibly get away with no tickets?"
"Easy", replied the statisticians smugly, "we have different methods for dealing with that situation".

Later when the conductor was in the next car, all of the qualitative researchers trotted off to the bathroom with their one ticket and all the statisticians packed into the other bathroom. Shortly, the head statistician crept over to where the qualitative researchers were hiding and knocked authoritatively on the door. As they had been instructed, the qualitative researchers slipped their one and only ticket under the door. The head statistician took the qualitative researchers’ one ticket and returned triumphantly to the statisticians group. Of course, the qualitative researchers were subsequently discovered and publicly humiliated.

MORAL OF THE STORY: Do not use statistical methods unless you understand the principles behind them.


Me parece graciosa.

Estoy muy confundido. ¿A alguien le pasa que no puede escribir en Word si no justifica el texto? Cuando el texto está sin justificar me pongo enfermo. Ayer me descubrí en el ascensor de mi residencia dándole vueltas a una de mis respuestas, que me parecía que no estaba del todo completa. Aún no he tenido pesadillas con las ordenaciones. Me quedan sólo cuatro preguntas. Debo ser fuerte. Cuatro preguntas son 14 horas, ¿será suficiente para que definitivamente mi portátil se convierta en mis letillas?

Etiquetas: ,



1 Comentarios:

A las 11/21/2006 01:44:00 p. m., Anonymous JEro ha dicho...

odio el texto justificado, es mas me parece totalmente injustificado esos espacios tan desmesurados entre las palabras... Viva la entropia del texto sin justificar!!

 

Publicar un comentario

<< Home